Los sueños son la motivación que nos
impulsa a lograr nuestras metas de vida. La pasión que depositamos en ellos nos
ayuda vivir cada día con la expectativa de que lo mejor está por llegar. El ser
humano con ausencia de sueños o proyectos no puede desarrollarse saludablemente
y está mas propicio a caer en cosas que no le convienen, si tú hoy no crees
tener una meta, te invito a que liberes tu cautividad y empieces a dejar volar
tu imaginación para que encuentres una, mientras lees esto.
Este post va dirigido a los visionarios, a
ti, que tus sueños no te dejan dormir con tranquilidad y dedicas tu día a
luchar por ellos. Este mensaje es una inyección de fe porque muchas veces te
has desmoronado en la espera, no te desanimes ¡Nacimos para hacer realidad el sueño que Dios tiene para cada uno de
nosotros!
“Porque yo sé los pensamientos que tengo para vosotros, dice
Jehová, pensamientos de bienestar, y no de calamidad, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11.” Es su promesa.
Como todo en nuestra vida esos pensamientos
del Señor son la prioridad, debemos conectarlos con nuestros sueños, descubrir
cómo mediante nuestra carrera, trabajo o pasión podemos seguir honrándolo y
cumpliendo su obra. Es por eso que para que nuestro sueño se de debemos tener
la motivación correcta: “Todo lo que
hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo
que del Señor recibirán la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien
sirven.” Colosenses3:23-24.
Eso quiere decir que si te involucras en la
visión de Dios, ya tienes asegurada la tuya. Quiere decir que tenemos que ser
soñadores del Señor, con el Señor y por el Señor.
Tal vez esos contactos que tenías no te han
ayudado, tal vez esas puertas que has tocado no se han abierto, tal vez las
personas no han apreciado todo lo que tú eres pero no puedes permitirte creer
que no eres capaz o que no eres bueno, aunque no hayas tenido los recursos
necesarios, Dios te proveerá, Él te
va a llevar en el momento ideal, el escenario perfecto con las personas
adecuadas para que tu talento brille, para que todos tus esfuerzos valgan la
pena y obtengas al fin eso que anhelas para su gloria. No dejes de dar lo mejor de ti.
Dios te tiene en sus planes, si tú lo
tienes a él en los tuyos.
¡Dios te hace libre para
soñar!
“Cuando
Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan.
Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.”
Salmos 126:1-6.
Por: Eliana Raventos – Estudiante de comunicación social.
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