Había una vez, una niña
común de un mundo común, donde el amor no era algo común, rodeada de gente del
común que vivía despechada como cosa común.
No, no es la descripción de
un cuento de hadas de esos de predecible final feliz porque hoy en día es algo muy
COMÚN, valga la redundancia, empezar a sentirnos desesperanzados en la
"búsqueda del amor", que aunque intentemos camuflarlo, se convierte
en el objetivo de vida de la mayoría de personas.
Todos necesitamos amor. No
hay un sentimiento tan pleno como ese y tener una pareja ideal a nuestro lado
es una fortuna; pero en este tiempo con tantas personas decepcionadas de los
hombres/mujeres, haciéndoles tan mal nombre, muchas veces terminamos
contagiados de ese sentimiento de desilusión, incluso antes de si quiera saber
realmente qué es ideal para nosotros, queremos un príncipe azul.
¡Estoy cansada de que digan que los príncipes no existen! Quise escribir este mensaje para decirlo, y
en voz alta. Tal vez no sea azul, pero se que Dios te da aún más de lo que
pensaste, porque te da exactamente lo que a ti te hace feliz, si le crees. Así
que no permitas que nadie te haga creer que no es así.
Cada vez que estés pensando
que nunca va a llegar la persona para ti, piensa en lo bueno. ¿Cómo qué?
1. Si tú te has conservado
en medio de esta sociedad y eres una mujer llena de virtudes, es obvio que
también existe un hombre ideal, como tú.
2. No hay edad para el amor
y cuando llega te deja de importar el tiempo que pasó, para vivir el tiempo que
viene.
3. La soltería es una etapa
para conocerte a ti, hacer amistades, crear recuerdos, disfrutarte a ti misma,
lo más importante: para crecer en el servicio y así dejar que Dios haga de ti
una princesa digna de un príncipe. “El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de
cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de
cómo agradar a su mujer.” 1° Corintios 7:32-33.
4. Dios siempre tiene un as
bajo la maga. Si su plan divino está basado en las familias, él guardará
suficientes hombres con corazones dispuestos a amar de verdad.
Ten presente que para que él
sea un PRÍNCIPE, tiene que ser hijo del REY de reyes.
“Mas vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de
aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable.” 1 Pedro 2:9.
Por: Eliana Lucia Raventos
Por: Eliana Lucia Raventos
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